El proceso del embarazo se inicia mucho antes de que el óvulo sea fertilizado, incluso antes de haberlo si quiera imaginado junto a la pareja, el proceso del embarazo tiene lugar en la mente de las mujeres ya desde la infancia.
La mujer convive con diversas experiencias a lo largo de su desarrollo, pero ninguna es tan transformadora e incluye un cambio tan amplio como lo es el embarazo y prontamente en la maternidad, debido a que los cambios no son sólo físicos sino también psicológicos ya que hay una reorganización de vida pero también de identidad, esto se traduce en el nacimiento de un nuevo rol.
Diversos factores son los que acompañan este proceso de cambio, la relación con los cambios físicos, con la sociedad y consigo misma. Este último aspecto implica un reto emocional debido a que se generan diversas expectativas no sólo de la propia experiencia sino también de los otros. Es por esto que en el proceso del embarazo conviven no sólo emociones y pensamientos positivos sino también algunos de tristeza, rabia, apatía, ansiedad y esto hace parte de un proceso de reajuste, por lo que los estados deberían variar y no tener una duración prolongada que afectara de forma negativa el estado psicoemocional de la mujer, en este caso es necesario consultar a un especialista que pueda facilitar a la gestante a conocer y comprender los cambios de los que forma parte, teniendo en cuenta si el proceso del embarazo fue programado, no programado, tratado (fertilización asistida) o en condiciones sociales complejas.
Todo embarazo integra cambios y estados psicoemocionales que van desde la alegría a la tristeza, desde la ansiedad y estrés hasta estados de calma y disfrute pero también de riesgo, es por esto que el embarazo es una vivencia que puede tener conflictos particulares los que al no ser detectados a tiempo pueden tener efectos en la madre y en el vinculo que esta comience a formar con su primogénito ya desde el útero materno.
A lo largo de los tres trimestres de gestación ocurren cambios pero también se genera un proceso intrauterino en el cual el feto y posterior gestante comienza a desarrollar su aparato cerebral y posteriormente psíquico por lo que percibe sonidos, sabores pero también el estado emocional de la madre y esto por medio de las hormonas que ésta libera y traspasan la barrera de la placenta afectando directamente al bebé.
Es por esto que ya desde la concepción todo lo que la madre piense, sienta, coma y haga afectará de forma positiva o negativa a su bebé, es así que en esta etapa debe primar la salud psíquica de la mujer gestante, etapa en la cual se pueden detectar factores de riesgo y ser tratados a tiempo para así prevenir trastornos que pongan en riesgo la salud mental y física tanto de la madre, su bebé y la relación con su entorno.
